Diciembre 2007 (27-1-08)

Una vez más…un año más de vida, un día más en el universo. Otra hoja en blanco de Word y una excusa para darle nombre a las cosas y dejar el mensaje en el contestador. Mientras siga escribiendo o teniendo la necesidad de ello, quiere decir que aún no he llegado. Lo importante es que a medida que pasa el tiempo lo hago menos frecuente.

 

Definitivamente este año fue el año de lo imprevisto. Fue la continuación del 2006, pero ciertos eventos marcaron puntos de ruptura mayor no previstos. Por ello, la muerte o la sensación de su cercanía siempre estuvieron allí. Al final de todo recordé que todo esto es conducir un vehículo de noche por la carretera solo con la muerte de copiloto…haciendo las veces de Wilson, porque después de todo: el propósito en la vida es lograr el equilibrio.

 

Comencé el año viajando y terminé igual. El 2007 fue más extenso en vivencia que años previos. El haber escrito “Entre las Trabas de la Memorias” fue para mí la excusa para cerrar un ciclo que inició hace diez años. Espero que cuando esté llegando a los 40 recuerde este inicio, cómo estoy dando los primeros pasos y así tener una mejor visión de mi “yo futuro”.

 

Entre los imprevistos, recordando cuando escribí en diciembre de 2006 que me cuestioné sobre lo que vendría, vislumbraba al cine como una fuente de cachetadas y así lo fue… él complementó algunos imprevistos. En enero del 2007 empezó todo con SAW III y Diamantes de Sangre. Diciembre culminó con La Fuente, Luis vino a Venezuela y estuve en Buenos Aires. En algo tenía razón, tenia que volver de Argentina para empezar el 2008 y estando casi en febrero comienza para mí este año. El viaje me permitió cotejar ideas y planes, pero especialmente ver las cosas con las palabras de Luis en sus reflexiones.

 

Una vez más, me di cuenta que el problema no es hacer las cosas o dedicarles el tiempo necesario, sino que hay dos tres cosas dentro de mí que aún no he cambiado que me hacen no amar la vida al 100% y a partir de ellas dar el paso. Confirmé que dar el paso simplemente porque lo deseo no es la opción y si no tienes una real motivación externa totalmente diferente a uno mismo no lo haces.

 

Saltar en paracaídas fue el ejemplo de ello. Quería hacerlo, el momento se dio y sucedió…luego…una confirmación más del sentir lo que es la muerte. Estar en caída libre durante un minuto y no sentir absolutamente nada: fuera de ti, fuera de todo…no existe el tiempo y el espacio, no hay dios, muerte, demonio o vida…sólo la nada…y cuando la droga fluye tan fuertemente dentro de ti, sientes el jalón del paracaídas extendido que te hace frenar…ahora el punto es aterrizar.

 

SAW III me enseñó que no podía dejar un legado egoísta. Que no podía seguir porque lo que creía me convertía en Amanda…en otro asesino en serie más. Estar en una sala de cine repleta, mientras todos miraban el final con cara de trastorno, mientras yo estaba llorando porque sentía en la muerte de ella, la justificación de mi propia muerte. No soy nada, no soy diferente, no soy especial, sólo igual que un mendigo, un muerto sin sepultura, un zombie más detrás de la alambrada…eso lo había olvidado. Estaba alzado en mis propios hombros y si he de dejar alguna huella en este mundo, si he ser en un momento el “susurro del ayer”…eso lo decidirán ellos.

 

Diamantes de Sangre me hizo darme cuenta del error que estaba cometiendo. Hace años concluí que la solución e inicio de todo en mi vida sería irme del país. La verdad es que nunca hice nada pensando en ello. Dejé pasar dos momentos para dar el paso de iniciar ese proceso, pero no crucé la puerta. Si lo hubiese hecho, no sería quién soy ahora…pero no sé quién sería si lo hubiese hecho. Al ver en el personaje de Di Caprio su anhelo al borde de la desesperación por querer irse de África y ver al final que no debía irse, que su propósito era quedarse y por un instante ayudar a un padre y su familia, le hizo comprender su razón de vida y motivo de morir.

 

Verlo a él morir en la pantalla levantando con sus manos la tierra llena de su sangre, me hizo darme cuenta que debía desechar la idea de irme del país, no hacer nada por ello y esperar la vuelta del universo para morir acá…al final de la historia, nada llega cuando se busca. No he purgado lo suficiente este infierno como para poder irme de cero a otra paila. El punto no es tanto un tema de estar o no preparado, es un tema de dónde y cuándo debo estar… ¿por qué?, no lo sé…quizás cuando vea al padre y su familia corriendo hacia el avión mientras le disparo a los agresores lo entienda mejor.

 

La Fuente…en pocas películas la belleza y lo sublime se siente de principio a fin y fue hermoso llorar a profundidad toda la filmación. Nunca había visto mejor forma de visualizar el amor-muerte y la trascendencia. Fue cómo saltar de nuevo en paracaídas, ser atropellado de nuevo, la ausencia de aire bajo el mar viendo el sol colarse entre la broma de las olas y saber que estas en la profundidad…sentirme nada-muerto y simplemente llorar hasta no parar…despertar inconciente en la orilla de la playa.

 

Dos cosas fueron ciertas en el 2007, la muerte y la normalización. Y son las que marcaran la nueva etapa que inicia.

 

Cuando Luis me dijo que su dilema era cómo “normalizarse” sin dejar de ser, me dije ¡sí!…no estaba equivocado, ese es el siguiente paso. El punto no es decir estoy esperando la mujer con la cuál casarme o la gótica que me destroce la vida. El punto es decidir cuál quiero y en función de ello actuar. Es algo tonto, una “pavada”, pero mi negativa a decidirme hacia cuál extremo tomar nacía de la convicción de que cada decisión que he tomado simplemente me garantiza dos o tres años de circulación.

 

Quizás no tengo la suficiente fuerza para lanzar las piedras más lejanas y darme períodos o ciclos de vida más extensos, pero comparando con los “hermanos”, el tiempo parece ser ese. Por tal motivo, asumí que era mejor esperar que llegara y luego asumir la situación…la verdad es que la solución es al revés: decidir cuál, cómo quieres ser y actúa en consecuencia…estaba aprendiendo a jugar Wii sin tener la consola jajaja.-

 

La ironía es que esa piedra dio su giro y escuchando a Luis, volvimos a aquella conversación aquella noche cuando estábamos en Valencia-España en la cocina del apartamento cinco años atrás, donde él mismo me dijo (hablando de Matrix Reloaded), que la clave es la Pitonisa. Ella es la que está clara de todo, ella es la que sabe el papel de cada uno en el juego, ella juega sin dejar de ser ella misma y al final en la tercera parte de la película (que sería estrenada casi seis meses después), debe terminar con ella como la pieza clave. No es Neo, ni Morfeo, ni el Agente Smith ni nadie más…la clave dentro de la Matrix es la Pitonisa porque es quién sabe, tiene real conciencia y quién juega hasta las heces y sacrifica todo para lograr el fin de la guerra.

 

Seis meses después al ver el final de Matrix Revolutions, recordé esa noche. Ver a Neo morir y luego a la Pitonisa contemplar el amanecer de un nuevo mundo me hizo comprender que sólo soy sangre para la tierra y que quizás alguien me recuerde o no. No somos la diferencia. La gente no cambia, sólo se adapta porque necesitamos sobrevivir. Entre lo que en algún momento decidimos ser y lo que el día a día nos permite…lo demás es marketing y protocolo para mostrarnos a todos y hacer que nos vean de una u otro forma, pero en el fondo…somos los mismos. Eso es normalizarse, ser la puta más cotizada del bar y tirar con todos los clientes que queramos, pero salir de ahí en la madrugada de vuelta a casa y darle un beso a nuestra hija por la cual lo hacemos y no dejar de ser la bella persona que somos por dentro…estar sin estar, muriendo todas las noches…"las putas dicen que no".

 

El punto no es cómo hacer, dónde, si es irse del país o lo que sea…el detalle es encontrar un motivo diferente a uno mismo para darle el empujón, lo demás se crea sólo. La verdad es que no dije nada nuevo…sólo que ahora, en está curva del tiempo y en este nuevo ciclo-retorno, parece ser que hay que hacerlo de una vez por todas. A este nivel ya sabemos que lo único que podemos cambiar es a nosotros mismos, la guerra contra el mundo es etérea, el rumbo hacia el abismo está trazado y es cuestión de tiempo. Siempre habrá alguien que pensará las cosas dos veces gracias a algo que dijimos o hicimos…pero la verdad es que miramos al frente y sentimos que el reloj comienza una ligera cuenta en reverso.

 

Y he allí la pregunta, más que legado dejar al mundo, qué legado nos dejamos a nosotros mismo cuando tengamos 60-70-80 años. Mirarnos al espejo y cuestionar aquel que decidí ser, aquel que vive en la isla de ese “yo” de cara a la realidad que quiero llegar… acaso ¿sigue siendo el mismo? No lo sé, sólo sé que he tomado un par de decisiones, no sé si son tachar cosas pendientes del pasado y al final serán como las previas. Lo hice, listo y luego todo sigue igual…son cosas pendientes de quién era, de quién soy o seré o debo ser…no lo sé. Al final de todo, sólo lo sabré cuando las termine…."el futuro es pasado"

 

Definitivamente el viaje a Argentina-Uruguay fue productivo. En ningún viaje previo fuera del país sentí tanta paz. Fue bueno hacer una antesala para culminar de morir allá. Pude afinar las preguntas y aclarar más las respuestas. Descubrir una vez más en cada ciudad su lugar de soledad y sentirme allí. Plasmar en una foto el instante y recordarlo a futuro. Fue hermoso recorrer Buenos Aires con Sabato y Cortázar a mi lado. Más que nunca viví y caminé cada novela y cada palabra en los lugares donde los personajes sintieron sus dilemas.

 

Para mí fue menos que inevitable recordar las palabras de Sabato: “Cuando perdemos el sentido con el cual hemos vivido, volvemos a los lugares donde hemos planteado angustiosas interrogantes acerca de la existencia”. Haber llegado a Santos Lugares a la casa de Sabato fue hermoso. Lástima que estaba enfermo y no estaba recibiendo visitas, pero el solo hecho de estar cerca de su espacio hacerle saber a través de su enfermera que alguien lejano vino a conocerlo creo que fue suficiente…de haber charlado con él la única palabra que hubiese dicho sería gracias.

 

Tantas cosas que decir del viaje, gente, recuerdos, formas, acciones, lugares y sentimientos…fue hermoso haber compartido ese pequeño instante con aquella chica en Florida. Ella parada en medio de la calle luciendo un disfraz de una versión de “yo” bajo un nombre de dama vampiresa haciendo alusión a la “condesa sangrienta” Erzsébet Báthory de Transilvania. Haberla amado con el simple cruce de miradas que ante un par de monedas me devolvió su afecto y sentir del mundo con un pequeño papel que entregaba a quién le dábamos dinero…leer sus palabras y decirle gracias…fue hermoso ese instante de amor. Un pequeño poema; quizás de su inspiración, quizás tomada de alguna escritora, lo que importa es que me hace sentir vivo:

 

Perdí la brújula que me diste

Esa que te tomaba como norte

La perdí en un mar de sensaciones

Iba a atravesar el miedo

Y la aprisioné contra mi pecho

La seducción susurró en mis oídos

Y perdí la sensación corporal

Junto con la brújula que me diste

Y el deseo me pasó por encima

Me pasó por encima la pasión

Y después la culpa y el dolor

Las aguas se aquietaron y la vi

Vi cómo se empezó a hundir

Y seguí mirando…

Hasta que se perdió en las profundidades.

 

Indistintamente de todo, el destino no existe. Siempre ha sido y es lo que recogemos de nuestras decisiones. Estamos como Hanzel y Gretel “perdidos” en el bosque, dejando migajas para mantener el rastro…pero terminamos siguiendo nuestras propias huellas. Un año más que le doy la razón y comprendo mejor “12 Monos”.

 

En este “Cubo” que hemos creado y dentro del cual vivimos, la vieja “Rayuela” de Cortázar vuelve a mi ser:  jugar con la muerte, entre la cordura, la vorágine social y el suicidio, tratando de ser “normal”… mientras lanzo las piedras y salto hasta que llegue al número donde haya caída alguna, ver alrededor y seguir. Casi unos meses, unos años… hasta ahora mis piedras más lejanas han sido de tres años. Todo es un “eterno retorno” frente a “la insoportable levedad del ser”…somos nuestros propios carceleros…somos “Abbadón”. Gracias Sabato.

 

Después de todo, termino el 2007 contento y bien porque siento que culmina una etapa y comienzo este año con ánimos, emoción con la sensación de reseteo y nuevas ganas…y ahora más que nunca el 2008: tercer día de vida.

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3 respuestas a Diciembre 2007 (27-1-08)

  1. selene dijo:

    Carlitox
     
     
    Me alegra ver que poco a poco has ido saliendo de la pupa que te mantenía encerrado en tu otro yo, más bien en esa
    extraña realidad que compartimos por un tiempo.
    Poco a poco me llega con claridad la idea de tu genio para hacer de tus opiniones de la vida, un cuadro que solo con mirarlo
    se puede entender el trasfondo del mismo.
     
    Con mucho cariño.
     
    Selene.
     
    Pd. Mi ex compañero de Fundafarmacia es
    familiar de la condesa drácula, de hecho, su segundo apellido es Batori.

  2. Nerio dijo:

    Hermano
     
    Queria cumplir con la formalidad de un breve comentario , en realidad no tengo nada que agregar porque todo lo esta escrito en esas palabras, leer esto me reconforta me hace sentir que dentro de mis pesadillas y demonios hay paz de saber porque somos lo que decidimos ser..
     
    X 100pre juntos en nuestro infierno
     
    gracias hermano

  3. FAVIANA dijo:

    Vive!!!!

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