Diciembre 2009

Somos unos sepultureros que caminamos sobre lápidas del tiempo. Definitivamente esta frase que recuperé de mis viejos escritos cuando organicé Entre las Trabas de la Memoria es la que hoy me hace unión en este fin de año.

 

Nuevamente el ruido me satura y la realidad me oprime, cual bebé que recién ha comido y siente una tensión desconocida dentro de su cuerpo la cual culmina en un eructo celestial de liberación…las sombras me abrazan y vuelvo al papel a vomitar.

 

Retomo las palabras con las que escribí a razón de Dic. 2008 y me sonrió de la ironía de mi último párrafo…volví a España. A tan solo un mes de haber escrito aquellas palabras aposté a lo incierto y lo que fue en un principio la excusa para tachar la deuda del concierto de Metallica, terminó siendo un intentó formal y decidido de irme del país.

 

De una u otra forma, tenía que volver a España. Verme a mi mismo caminando esas calles 4 años atrás para verme ahora caminando las calles de Londres. Tantos meses para sentirme preparado para caminar unas calles que me eran familiares y me enfrento a la realidad mayor ante la cual me dirijo y volver a “casa” con la sensación de que no estoy listo aún y vomitar unas ideas en el vuelo de retorno en la bolsa de mareos.

 

Luis siempre tiene razón, lástima que sus predicciones son a varios años de mi momento actual y no siempre las veo tan claras… “jugando la Wii sin tener la consola”. Pero una vez más, no puedo ser quien soy sin haber hecho o dejado de hacer lo que ha pasado estos meses. No cambio, sólo me adapto a la situación actual…y cómo me ha costado. Pero una vez más la vieja pregunta vuelve a mis sueños ¿aún estoy a tiempo o el tren ya partió? ¿Estoy dando esta vuelta porque es la tengo que dar?, o por el contrario, realmente el momento se fue: ¿cuándo es la ocasión?…siempre o nunca.

 

Una vez más el dilema de John Connor: estoy tratando de detener el Día del Juicio Final o sólo estoy haciendo lo que debía hacer para sobrevivir a él. ¿Dónde está el espacio que limita esa línea? Siempre he sentido que nunca lo sabré hasta que tenga rato de haberla cruzado, pero pasan los años y siento que el universo gira a la par que uno y la realidad de los “estadios de vida” son una ficción mental en pro de entender cómo funciona realmente el tiempo.

 

Lo veo ahora como las atracciones de los parques de Walt Disney, en donde no sabes si eres tú el que se mueve o es el entorno. Sabes que los efectos de la pantalla o los lentes 3D te hacen sentir en vuelo, caída, corriendo, saltando, alguna explosión y sacudida del carrito te hace sentir que esa explosión fue real, pero al mismo tiempo estas quieto en el mismo lugar y cuando miras fuera del vehículo te das cuenta que estas en movimiento.

 

Al mejor estilo de las comiquitas de los Pica Piedras…el fondo siempre es el mismo, los personajes corren y se repite la secuencia de fondo pero cuando se detienen están en otro lugar y llegaron a donde estaban corriendo.  

 

El tiempo es una ficción que el cerebro no comprende: estamos caminando sobre un tapete que camina con uno, como correa giratoria que sigue su marcha cuando uno se detiene y no lo percibimos pero al mismo instante se detiene cuando caminamos. Veamos que nos trae Alicia en el País de Tim Burton. (poema Godot)  

 

Por un lado, me siento bien, porque siento que he podido saldar deudas juveniles. Aunque al mismo tiempo la vida adulta la siento a deshora y no preparado a un entorno el cual exige de mí horas de vuelo previos las cuales tengo en manual más no es simulador. La sensación de comenzar de cero me ha embargado desde que volví en julio.

 

En momentos como este me pregunto: ¿qué se supone que debe hacer en esto llamado vida? Me siento bien porque me estoy envenenando la cabeza con ideas como proyectos, planes, el básico manual social que todos terminan haciendo como una forma de darme impulsos a la cabina del simulador. No lo sé, pero me siento bien ahora, porque siento que la línea que separa la juventud de la adultez esta detrás de mí y cuando realmente tenga el palazo en la cabeza me será más fácil renunciar a mí.

 

A fin de cuentas: ¿qué queda aún de mí mismo por consumir? ¿Qué último vestigio me queda por surcar? Obviamente cada “etapa” es un instante para pulirse uno mismo…pero esos momentos que me quedan son verdaderos momentos o son los añadidos de la situación…puedo decir que he llegado a los más hondo de mi ser como para sentirme bien a partir del momento en que me tenga que “matar” para vivir socialmente.

 

¿Aún me quedan espacios esenciales por recorrer por los cuales debo caminar?…. no lo sé, lo único que siento ahora es que todo esto se traduce en un lento morir y no en un sonoro disparo que fulmine todo en un instante como solía pensar…la paciencia y la fortaleza son las virtudes claves.  

 

Reflexionando un poco, ¿esa pequeña delgada línea roja cómo se maneja?…hasta qué punto la mayoría de las personas cruzan la adultez con su juventud delineada. Realmente es bueno tener los anhelos rebeldes sentidos y vividos. No sé si he colmado mi copa y puedo ahora vaciarla para llenarla de nuevo. Lo único que sé es que hasta ahora todo lo que me propongo lo logro y aunque antes pensaba que no había problemas o costos…el tiempo se ha encargado de hacérmelo ver.

 

Honestamente siento esa línea partirme el cráneo y hacerme llorar al verme a mí mismo caminando por Londres en el “Postman’s Park” grabando el video de la escena de “Closer” y la célebre placa de Alice Ayres…o sentirme vivo y muerto caminando las calles de Viena y París de la mano de Ethan y Julie en “Before Sunrise” – “Before Sunset”.

 

Me sentí tan identificado en ver por última vez la historia del final al comienzo…me siento tan cerca de la segunda parte 9 años después en París y decirme estuve ahí pero no llegaste, para luego verme a mí mismo en el tren solo descubriendo que ella existe y pasando la noche juntos en Viena. Lo único que me alegra en este momento que escribo, es que como siempre he dicho, cada situación amorosa ha sido la equivocada, la última y la primera a la vez…simplemente el “error” del momento hasta que me demuestre que no lo era.

 

Si todo lo que he dicho es así…y ahora me doy cuenta que este cierre de año es más un comienzo profundo por la cantidad de especulaciones que vuelan sobre mi “wondering alone”.

 

La otra cara de la moneda de los 2/3 grandes temas que escribí el año pasado, son los nuevos demonios a los cuales debo enfrentar y que la experiencia del famoso carro que compartir esa noche con Nerio y John me da una idea.

 

Como le escribí a Luis por mail. La vida me está diciendo "sip, tienes razón es para allá pero el paso será un salto de golpe como montarte en el carro apostando a ciegas; “but there is a catch” nunca sabrás si el carro es el que es, así que juzga bien antes de subirte…no tomes decisiones apresurado". La pregunta es ¿¿cómo coño se hace eso??

 

Reflexión 2: fue una bofetada para que abriera los ojos y esté más atento a los signos y estar claro de lo que quieres para escoger bien el carro. Lo que vive esa noche fue un demo.

 

Anversos de la moneda del año pasado:

         Realidad: un motivo ajeno a mí que lance la piedra de la Rayuela.

         Pareja/Afecto: apostar a ciegas

         Marketing Social: construir un yo social.

 

Lo que en este momento me hace sentir bien es que no he dicho nada nuevo de lo que ya sé, pero al mismo tiempo me hace sentir mal que en 12 meses que han pasado sólo he confirmado aún más mi ser. Sentirme vivo en cada una de las películas o canciones que acompañaron mi caminar estos meses…estar en el concierto de Metallica o en el de Epica, viendo en el teatro a Jude Law como Hamlet en Londres o simplemente bajando de internet alguna canción que me hace sentir…pero indudablemente una vez más confirmé que soy El Extranjero tal como reza la letra de la canción de Enrique Bunbury.  


Una barca en el puerto me espera

no se donde me ha de llevar

no ando buscando grandeza

solo esta tristeza deseo curar

 

Me marcho y no pienso en la vuelta

tampoco me apena lo que…… dejo atrás

sólo se que lo que me queda

en un solo bolsillo, lo puedo llevar.

 

Me siento en casa en America

en Antigua quisiera morir,

parecido me ocurre con Africa,

Asilah, Essaouira y el Ritz.

 

Pero allá donde voy,

me llaman el extranjero

donde quiera que estoy,

el extranjero me siento.

 

Tambien extraño en mi tierra

aunque la quiera de verdad

pero mi corazón me aconseja,

los nacionalismos que miedo me dan.

 

Ni patria ni bandera

ni raza ni condición

ni limites ni fronteras

extranjero soy!!!

 

Porque allá donde voy

me llaman el extranjero

donde quiera que estoy

el extranjero me siento

porque allá donde voy

me llaman el extranjero…

 

En resumidas cuentas, realmente he aprendido a no ser yo mismo 24/7 pero aún no soy otro fuera de los espacios que me he dejado. Y este es la gran verdad que siento en esto momento al reflexionar días posteriores de haber escrito estas líneas.

 

Tal vez sea un tema de mi “manía” de buscar la numerología, simbolismo, puntos de corte, de vibración de cuerda, estadios, etapas, curvas dentro de la espiral, simetría dentro del caos o otros nombres que he aprendido en el camino…Pero al iniciar esta década siento que realmente el 2010 es el inicio de mi tercera década de vida.

 

Repensando las cosas me he dado cuenta que en estos años he dejado atrás dos etapa:

 

1.- Un primer momento, en donde mis energías (decisiones, personas, vivencias, atajos, errores, aciertos, etc, etc) estuvieron enfocadas hacia la necesidad de “largarme de aquí”. Pero mientras más vivía el sabor de boca del suicidio fui descubriendo motivos por los cuales no debía hacerlo. Ello se tradujo en años de batallas hasta que entendí que esa no era la respuesta y determinó el momento de la segunda etapa que vivía en paralelo

 

2.- Ahora que sé que no puedo “largarme de aquí”, ¿por qué debo hacerlo aquí?, así que “me voy del país”. Todas mis energías se enfocaron a ese objetivo y nuevamente surgió la batalla cuando descubría los motivos por los cuales debía quedarme en el país. En este momento veo la puesta de sol de estas dos etapas y tengo esta sensación de inicio de una nueva etapa en donde estoy diciendo “estoy aquí”

 

3.- Tengo algunos flash de lo que implica esta nueva etapa, pero la base de mi dilema actual con el que comienzo el 2010 es saber que me estoy obligando; cual Mafalda a comer la sopa, porque inexorablemente debo terminarla, y comenzar con los vegetales.

 

Lo más que gusta de esta conclusión, es que una vez más confirmé quién soy y cuales son mis hilos con la realidad y el por qué hago o dejo de hacer las cosas. Y de que todas todas, las frases de mi epitafio y que serán mis acompañantes en la lápida son estas con las que siempre me he dado coñazos y les termino dando la razón: 

 

Arthur Rimbaud “La vida es la farsa que todos debemos representar”

Albert Camus “No hay amor a la vida sin desesperación de vivir”  

 

Continúo mi marcha "Entre las Trabas de la Memoria": quinto día y la tercera década comienza.

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