Dic. 2006 (28-12-06)

Siempre que culmina el año y me siento ante una hoja en blanco o su versión virtual en Word, comienzo con las mismas palabras…este año fue más que un año y fue mucho más que lo vivido en el año anterior.  Pero este año prefiero decir gracias, porque sería mentira decir lo contrario. Han pasado tantas cosas y cada mini-etapa, cada momento y cada persona (vieja y nueva), que este año ha sido lleno, abundante y rebosante. 

Definitivamente este 2006 ha sido la continuación de los finales de los dos últimos años…como el final de la película del Náufrago: en la carretera, con el mapa, tres vías, Wilson de copiloto y la decisión en las manos. La soledad fue purgada y ahora somos dos sentados en la silla dentro del cuarto oscuro, espalda contra espalda. La juventud fue vivida y la niñez asimilada…quedan vestigios de lo fui, que a veces se manifiestan en un capricho, una palabra inocente o un simple juego de computador, pero el hecho es que el punto sin retorno ya no se vislumbra por el retrovisor.  

Las palabras de este año tienen inicio y fin en sendas frases de dos grandes personas: Nerio y Mariale. “el año de las primeras veces”…“esto es sólo el comienzo”.  Parece mentira, pero siempre en las peores situaciones uno logra sacar de sí las mejores cosas y las mejores ideas. Como dijo Viktor Frankl, el ser humano es un ser que puede fabricar cámaras de gas o entrar en ellas musitando una canción. Como le dice Hagrid a Harry Potter al final del libro del Cáliz de Fuego, “lo que tuviera que llegar, llegaría, y ya habría tiempo de ponerla la cara”.  

Hay cosas que si no las hacemos no somos quienes somos, y me es inevitable no dejar las notas de lo que ha sido este año. Cuando esta etapa empezó, en noviembre del año pasado, viajé a España porque necesitaba ver a Luis para renovar fuerzas y cerrar aquel ciclo. Al ver su mirada confirmé que debía hacer lo que tenía pendiente y ya sabía, que ese era el camino y que me había dado una pausa de 2 años. A veces siento que esa pausa era necesaria y en otras siento que perdí mi tiempo. Pero quién fuera ahora si no fuese por ese lapso de tiempo. Año tras año, el beneficio de la duda. La bendita duda razonable y su cara negra: la sensación de que el reloj de arena de agota.  

El tiempo pasa y con la sensación de un nuevo inicio la juventud vuelve y las puertas se aceitan a la espera de que las abra…aunque siempre quedan algunas con la llave puesta. Como siempre he dicho, hay que esperar a ver si jugué bien la misión anterior y pasé a la siguiente en las mejores condiciones… al final siempre John Mirra nos esperará en el espejo para decirnos “bienvenido al siguiente nivel”, y volveremos a las dos grandes interrogantes: quién soy y cuál es el dilema de Mona Sax.  

Regresé a Venezuela con la convicción de darme la oportunidad y en ese instante todo comenzó. Aprendí a manejar, cambié a un mejor empleo, cambié de actitud, comencé a estudiar inglés, conocí a nuevas personas y crecí profesional y personalmente. A mitad de año en junio, volvió Luis al país tras 5 años. Para mí fue grato verlo de nuevo y poder haber vivido esa noche en donde nos reunimos Nerio, John, Luis y yo. Cuatro destinos y un camino: “La hermandad de la buena muerte”. Verlo de nuevo fue entregar mi diario de tareas y al ver en su mirada el gesto de vas bien aunque no sabemos a dónde es, me confirmó mi situación en la Playa y estar en la carretera con Wilson.  

Entre vivencias y anécdotas ver a Desorden Público, la 5º Estación y a Shakira en concierto, fueron actos de salir de mi mismo. Disfrutar por unas horas instantes de emoción y de sentido de la vida. Escuchar cada canción que ha sido alegría, tristeza o llanto, que como dijo Camus: “si no soy capaz de volver a escribir esto, no aprendí nada”…llorar mientras Shakira cantaba “No” fue volver a mis raíces. Como cada domingo en la noche: la música de fondo, un cigarro y un café, la espuma y la afeitadora viendo mi rostro a través del espejo antes de decidir que continuaré. Cerrar los ojos, respirar profundo, sentir la canción a fondo y deslizar la afeitadora por mi piel. Una día más, un fin más, una semana más…un lanzar los dados apostando en mi contra todo o nada. Pero es allí en donde “Verónika decide morir” y yo he decidido continuar. 

Pero esos momentos hacen falta, como el Spiderman negro entre la lluvia, la noche y solo en la punta de un edificio. Como Di Caprio en el Aviador desnudo y con la chiva, para al final pedir un par de zapatos y retornar a la “vida normal”. Veamos que nos trae el cine y Spiderman 3 el próximo año.  

Hay muchas cosas que a lo largo de este año han estado presentes, pero en escritos previos han quedado selladas. Definitivamente, más allá de los instantes de niñez que reviví jugando Hitman, recordé una vieja lección: la muerte es inevitable, el asesinato es innecesario y no es la respuesta ante el absurdo. La clave en la vida está en lograr los objetivos sin ser visto…algo que me enseñó la pitonisa de Matrix. Sólo resta escuchar los gritos del silencio para continuar. Como la película de “The Leyend the 1900” estoy metido en mi barco tocando el piano, pero aún no he bajado y recorrido las calles plenamente. Un año en la vida del ser humano es un día de vida…sólo queda la constancia y cultivar la paciencia y esperanza en los rincones de la desesperación.  

Pablo tiene razón: “si se puede”…“nosotros debemos estar locos porque no puede ser que 20 o más personas piensen igual y uno no”. Pero esa es la gran verdad de Proust: “habían dos caminos en el bosque y yo tome el menos transitado y eso me hizo diferente”. Una vez más lo que pasó este año y lo que será el que viene queda en palabras de alguien cercano, en este caso de Claudia: “cuando ya sabía las respuestas me cambiaron todas las preguntas”… y eso es el día a día. Siempre cito estas palabras de Camus a fin de año, pero coño es la verdad o por lo menos resume la mía: “No hay amor a la vida sin desesperación de vivir”.  

Este año volví a ver a Sabrina y a Yolima. Sabrina en un cierre de un ciclo de 3 años el mismo día que tres años atrás pasé la última noche con ella. Yolima en un cierre de un ciclo de 2 años. En ambos encuentros confirmé lo que siempre he dicho y di fe a las palabras que le dije a Nerio cuando él volvió a ver a Marilú: “cuando se quiere a alguien se quiere para siempre”. Cuando el vínculo es el amor, el tiempo que se pasa sin ver a alguien nunca existe, y cuando ocurre el reencuentro, es sólo sentir el lenguaje corporal y decir un par de palabras para ponernos al corriente.  

Alejandro Sanz siempre tuvo razón: “la distancia no es cuanto nos separa, la distancia es si no volvemos”. Pero la verdad es que el tiempo ha pasado para mí y en ellas también y lo vivido fue amado hasta los extremos y sólo queda el recuerdo, el saber que alguien deambula en el metro con un pedazo de mi y yo con dos pedazos de ellas…como un par de tatuajes o la maleta de Bugs Bunny con los sellos de Kansas, Boston, New York, Cleveland jajaja.   

El arte de convivir con los demás. Suena fácil pero para quién como yo, que decidió que no le gusta este mundo, no es tan sencillo. Aún es tiempo de cosecha, lo malo es que a veces olvido que semilla coloqué jajaja. Pero esos momentos de auto ceguera son los mejores porque se salta al vacío…lo que siempre dijo Luis: “el arte de joderse uno mismo la vida”. El miedo, el poder, ser el amante guerrillero, estar solo, pensar en que será en unos 30 treinta años, pensar en lo que se desea, el día, la noche, el querer no hacer nada y hacerlo todo o simplemente quedarse en la oscuridad “matando aviones” y “perfeccionando la visión nocturna”…son sentimientos encontrados de alegrías y penas…un dominó de fin de semana entre iguales y dejando las palabras y sentimientos a unos cd’s y una cuba libre jajaja. Pero nuevamente eso ya fue dicho, a lo Luis: “taxonomías de sentimientos”, a lo Nerio: “somos de penes sensibles” jajaja…me siento bien porque puedo reírme en este instante de mis dolores, mientras escucho “Tu” con los ojos humedecidos.  

El año que viene será repasar la bitácora del capitán. Olvidar lo que sea necesario y mantenerme en lo que sea adecuado. Siento que nos vienen grandes cosas. Este año terminó de pasar lo que tenía que pasar y el 2007 es el alba a una nueva etapa. El 2005 fue el año de lo posible y en verdad las luces poco a poco entre la sombras se presentaban y cuando surgía un chance invertía el tiempo necesario y al poco tiempo dieron sus frutos. Siento que comencé a hacer las cosas. La experiencia en StatMark fue muy enriquecedora, no sólo por las personas que conocí, sino porque me permitió volver a mí mismo en muchas cosas. 

Como me dijo Luis en España y aprendí de Carolina, no hay que olvidar los orígenes. En verdad StatMark lo sentí como un purgatorio, un retroceso. Con el tiempo respiré profundo, levanté la vista y comencé a empujar de nuevo mi piedra hacia la cima de la colina y las cosas funcionaron mejor…sólo fueron 9 meses, pero pude comprobar cosas de mí mismo, de los demás, formas de pensar, actuar, trabajar y aunque muchas veces me sentía con el agua en el cuello, en el momento que menos traté de evitar ahogarme llegue a MindShare…y como siempre, cuando conozco a alguien o llego a un sitio o una situación es el fin de una etapa y comienzo de una nueva: entre las sombras de la noche que aún no termina y los brillos del amanecer que está llegando…el susurro del ayer. 

En este punto es inevitable recordar a García Márquez: “Dios quiere que conozcamos a las personas equivocadas para que después conozcamos a la correcta” ¿Es este el empleo, la situación, la gente, el momento, la puerta que debí cruzar?…no lo sé y hasta que no cruce el camino no lo sabré…1, 2 o 3 años, quizás 5…sólo sé que esta noche sólo estoy levantando la vista y contemplando los planetas y las estrellas que el cielo me muestra. Quizás veo una estrella que murió antes que este planeta existiera y aún viaja su luz por el espacio, tal vez nunca lo sepa…pero la verdad es que cuando relea esto en un tiempo no muy lejano, tendré la respuesta más cerca. “Sólo sé que no sé nada” y sigo aprendiendo, todos los días, cada día y son “Las Horas” las que marcan la diferencia…sino soy capaz de llorar de nuevo todo fue en vano.  

2007: Día dos del calendario…Al final de todo, sigo entre las dos líneas con las que cerré los últimos dos diciembre: pasar la página y continuar la marcha solo.

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“A la primera persona”

Alejandro Sanz:
 
A la primera persona que me ayude a comprender
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien,
pero es que ya estoy harto de perderte sin querer (querer).

A la primera persona que me ayude a salir
de este infierno en el que yo mismo decidí vivir
le regalo cualquier tarde pa’ los dos,
lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

El oro pa’ quien lo quiera pero si hablamos de ayer:
es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez
pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe,
aunque si no eres la persona que soñaba para qué
(¿qué voy a hacer? nada).

¿Qué voy a hacer de los sueños?
¿qué voy a hacer con aquellos besos?
¿qué puedo hacer con todo aquello que soñamos?
dime dónde lo metemos.

¿Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez?
¿dónde guardo las promesas, dónde guardo el ayer?
¿dónde guardo, niña, tu manera de tocarme?
¿dónde guardo mi fe?

Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar,
no hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que me ayude a caminar
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle hasta el mar,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien
pero es que ya estoy harto de perderte.

Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más,
yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.

Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.

Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre pa’ vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
ni siquiera dónde estar.

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El Lado Oscuro

Por muchos tiempo mi corazón se ha manifestado de diversas formas antes las mujeres que he amado, pero al mirar la película Argentina del "Lado Oscuro del Corazón", su personaje principal y cada uno de los diálogos, frases y poemas recitados, entendí mejor porque he amado de la forma que lo he hecho. Comprendí los desamores y las partidas, las huídas y los regresos y cada instante en que mi corazón me ha hecho llorar…pero como inicia y termina la película…he sido irreductible en una actitud y una forma de establecer pareja que hasta el momento creo que es la más conveniente…el tiempo me enseñará.
 
"Me importa un pito que las mujeres tengas los senos como magnolias o como peras de higo. Un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportar una nariz que se ganaría el primer premio en una exposición de zanahorias. Pero eso sí, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto que no sepan volar. Si no saben volar pierden el tiempo conmigo".
 
Años atrás el problema de la soledad en pareja lo entendí gracias a Cortázar y a dos mujeres…el fin de sus relaciones me hizo enfrentrar ese demonio y aceptarlo en mi ser y vivir junto a él. Dos soledad nunca podrán unirse…una relación de pareja nunca es la excusa para evitar la soledad y mucho menos el complemento que hace falta…es sólo acompañarse a estar solo en pro de un objetivo común que nos supere y nos motive a ambos a ser más que nosotros mismos cada quien solo y cada uno junto.
 
La soledad es un juego de aceptarse a sí mismo y estar sentado espalda contra espalda en una sola silla tu y ti mismo…tu lado blanco y tu lado oscuro…tu fuerza y tu miedo…tu espíritu y tu carne…tu razón de vivir y tu motivo para morir…como la máscara de Géminis que lleva a ambos lados los rostros uno alegre y otro triste, el equilibrio interior se logra cuando se acepta que el día a día comienza con sentar a dos personas en una misma silla en un cuarto sin luz.
 
Nunca se puede ser uno mismo todo el día y al 100%…y en ese juego de balanzas sutiles y de acomodos en la silla, el amor tiene un valor de apoyo, soporte, retoque, limadura de esquinas, sentimientos desbocados que hacen olvidarnos y llevarnos a un espacio superior fuera de nosotros mismos…es al arte de encontrar una compañera de viaje: entre caminar en la carretera solo con el pulgar pidiendo que nos den un aventón o ser nosotros los choferes y ver pasar a quienes nos piden detenernos con su dedo.
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Walk The Line

Vivir en un país Latinoamericano es una experiencia enriquecedora en todo momento. Para bien o para mal, las múltiples limitantes económicas, sociales, culturales o políticas tuercen los destinos de quienes nacimos de este lado del planeta.

Ir de compras al supermercado y salir con menos bolsas de compras porque el dinero no alcanza. Salir a la calle y ver más personas viviendo en la calle. Estar en algún local y contemplar niños vendiendo flores en horas en donde deberían estar jugando en sus sueños. Estar al tanto de las decisiones que tome algún político para saber hasta qué punto nos pueden o no perjudicar. Calcular cuánto se perdió con la última devaluación. Trabajar arduamente día a día sin que pase alguna semana en que sepamos que algún amigo perdió su empleo porque la empresa está peor o que alguien fue víctima del hampa común. Leer la prensa un domingo y ver que han muerto durante la semana más de 50 personas por la violencia en la ciudad…

Miles de cosas que al fin y al cabo son cosas que pasan en el día a día…y nos acostumbramos. Cada mañana suena el despertador y esos hechos vuelvo a nuestro inconciente y nos orientan en cada paso a pesar de que “algo” puede pasar. Hace días recordé a Stephen King mientras caminaba por una calle poco iluminada. Miles de veces he caminado por ella a esa misma hora y por alguna razón ese día había algo diferente. Esa sensación me embriagó y me fue inevitable decidir detenerme a ver que era lo que pasaba….fue un momento muy cuesta arriba, que me costó varios pasos hasta que pude detenerme. Pero una vez de pie en medio de la calle mirando en derredor, esa sensación desapareció. ¿Miedo?

La gran pregunta surgió cuando llegue a mi destino: miedo a qué. Perder el control, ser una víctima más, no saber qué hacer, la obscuridad, lo desconocido, las ratas, “algo”: IT. Qué monstruo aturde nuestra conciencia y nos obliga a mirar por el rabillo del ojo cuando caminamos. Qué criatura está matando a los niños del pueblo, como narra la novela de King y destruye nuestra inocencia, sueños, deseos, anhelos…nuestro futuro. Dónde ha quedado ese instante de virginidad que nos fue robado en una vil y fútil violación.

¿Cuál es el mayor miedo que puede paralizar a una persona?: el miedo a vivir. Cada momento es un instante nuevo. Cada lugar, persona, anécdota, vivencia es un punto de autorrealización que puede marcar la diferencia entre que hoy sea un día normal, inusual o parecido al ayer. La rutina es buena consejera pero mata el deseo de vivir y el anhelo de probar y diferenciar las cosas. La distancia entre una acción u otra la marca nuestra actitud y nuestra capacidad de ver a los ojos a la criatura. Ella no necesita existir, ella no tiene porque mostrarse, ella no tiene emitir un alarido para demostrar que sigue nuestros pasos o que nos espera en la próxima esquina en las sombras…IT existe cuando aceleramos el paso. 

Nada es casual y días después de esa concienzuda violación, guiado por las críticas, comentarios, sugerencias, maldiciones y la controversia y sin conocer el libro vi “El Código da Vinci”, aquella estadía entre el frío y las cotufas avivó más el dolor del ultraje. Dejando de lado los argumentos y motivos para apoyar o no el mensaje de la historia, la cual no comparto, salí de la sala pensado: ¿Qué dirá el mundo de mí cuándo no esté?, ¿quién recordará?, ¿qué recordará?, ¿será diferente?, ¿cuál será mi linaje?, ¿por qué despertar en las mañanas al compás del despertador?

Mientras el cigarro se consume las escenas traslucen una vieja pregunta: ¿Cuál es el propósito de la vida? Acaso este demonio nocturno está detrás. IT  muere cuando nos detenemos y cada chillido tras la sombra es una advertencia para quienes deciden hacerlo. Todo depende de uno mismo y de su capacidad creativa inspirada por lo que desea. Como Sísifo condenado al infierno arrastrando la roca tras la colina, que luego volverá a rodar hasta su punto de origen una y otra vez, la diferencia entre cumplir la condena o abrazar la piedra es probar formas distintas de desplazar esa materia y son las que hacen que la criatura siga o no viviendo.

Ese es el mensaje de la película de Saw II: “Cada persona que pierde en el juego es porque le faltaba una pieza vital: el instinto de supervivencia”, nos dice el asesino. Miedo al monstruo. En este juego cotidiano lo importante es amar las circunstancias, dar lo mejor de sí, buscar en nuestro interior la raíz última de nuestro ser y encontrar el motivo real por el cual despertamos y entregarlo. Podemos terminar encadenados de un pie a una tubería mientras escuchamos el mensaje final: “cuál es la cura del cáncer, la misma que el propósito de la vida: la inmortalidad”, y sólo en ese momento comprenderlo todo. Pero dejar secuela, un pensamiento rondando la pesadilla de quienes quedan, quedar inscrito en las líneas del tiempo en los labios de desconocidos. Quizás escribir estas líneas. Ser un padre ejemplar. Un profesional exitoso. Solucionar un problema que afecte a miles. Realizar una obra. Hacer feliz a alguien…es nuestra elección entre miles de cosas que harán que la roca asciende a la colina y en última instancia nos convertirán en un ser mutable y penetrable que habite en la leyenda urbana…un miembro etéreo de la memoria histórica…el susurro del ayer.

Tal vez no sea la respuesta final pero: “peor que fracasar es no intentarlo”…en este punto me es inevitable tener presente la historia del cantante Jonny Cash en la película "Walk The Line"…hundirse en la mierda pero manteniendo las convicciones claras y constante hasta el fin encontrar la respuesta en quienes y quien ha estado siempre…el hombre es un ser que siempre busca ser él mismo. Como dijo Sábato: uno inventa, busca, sueña, crea, fantasea, lucha pero al final se descubre que el fantasma que se perseguía era Uno Mismo. (29-7-06)

 

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El susurro del ayer

Un descenso. Un escalón más del inframundo.  Una calle lejana en donde la oscuridad abre el silencio al ritmo de la música de fondo del corazón. Pasan los años y los sueños son confirmaciones. Pesadillas entre gritos desgarradores que se pierden en la luz. A veces siento que no estoy y en ese instante de perdición me veo a mi mismo en el espejo de la noche.

 

Sentir que formo parte de algo que me acompaña día a día. Mis sentimientos son excusas para vivir. Cada acción que emprendo no es más que una confirmación de que hay algo. Algo que discuta, algo que descompone, algo que rompe, algo que vivimos con él y que siguiendo sus pasos no llegaré. Comprendo que las cosas de respirar, reír, amar y llorar son instantes de iluminación. Al final de todo, sigo siendo el mismo que muta hacia sí mismo, un ensayo: profeta muerto de un pasado añejo, Kassandra de nuevas calles, visionario uterino.  

 

Lamentablemente forma parte de esta cultura. Aprendí a ver las cosas como la ven los demás. Aprendí a sentir como sienten. Cuando me pregunto en qué creo, me es más fácil responder en qué no creo:

  • No creo que la realización en el trabajo sea la única forma de combatir la rutina.
  • No creo que la rutina sea mala consejera…solamente es una amante disgustada por mi falta de atención
  • No creo que renunciar mediante un hijo sea la más eficiente forma de sentir que la vida vale la pena…pero sé que si fuera padre todo esto tendría otro sentido.
  • No creo que morir por mí mismo sea la solución…las pesadillas son sólo eso y lo que otros sueñan, para mí son sólo noches de mente en blanco.
  • No creo que limitarme a disfrutar de los ritos culturales sea el único bienestar.
  • No creo que la soledad sea la respuesta, pero en un mundo en donde cada vez más todos buscamos el vacío nocturno, haber cruzado esa línea primero me permite enfrentar la falsedad de quienes imitan la vida
  • No creo que la música y el alcohol del fin de semana sea el anhelado final de una semana pródiga. No pertenezco a esta generación "RBD".
  • No creo en el bullicio de la multitud que finge, que se alimenta del oropel y que vive del placer. Soy la sombra que se esconde entre las luces de neón, soy la soledad que se pierde entre la prueba de sonido, soy el vampiro que espera a su víctima entre las sillas del bar. Soy una carne premortal vacía.
  • No creo en este plan ideado en donde todos somos piezas de ajedrez. 

Amo la hermandad, amo la belleza, amo las ideas, amo la sensación de libertad, amo un beso desmedido de un mujer, amo el cariño de un ser lejano, amo la pérdida de la virginidad tras la noche borracha, amo el viento que se cuela entre la ropa y me eleva…amo la palabra sufrida y escrita con llanto, amo cada forma que puedo darle a mi infierno mientras transpiro sangre dudando si llegaré al cielo. Amo la soledad en la que vivo y adoro a quién junto a mí puede valorar ese instante. Amo el sonido de una turbina de avión, amo el sello de un pasaporte y la fecha de salida del país. Anhelo el viaje en tren y la perdición de una terminal aérea, adoro estar en una ciudad extraña y perderme en ella. Anhelo el olor de una mujer entre las sábanas mientras el reloj marca las 3am. Aprecio la belleza de quién desnuda su cuerpo entre la música y los ojos ávidos de perdición de desconocidos. Extraño tu ausencia sentado en una esquina mientras el cigarro se consume en soledad. Disfruto la palabra y anormalidad de mi sentir. A veces envidio la “vida normal” pero extraño el “Crimen y el Castigo”. Disfruto del frío de la madrugada. Amo el cine y el teatro. Amo las formas escondidas tras cada actuación y el ultraje de sentidos. Amo todo aquello que da forma al amanecer y haga brillar la luna. Adoro un cielo estrellado que cubra mis espacios y me recubran…amo el universo y su misterio. Anhelo el secreto no revelado, la hora no mostrada, la noche no dormida, el día no apagado, la forma que toman los sentimiento tras la cubija de una palabra, el sentido de una oración y una frase vivida… sólo trato de vivir las cosas que quiero.

 

El propósito de la vida es la cura del cáncer: la inmortalidad. Dejar secuela, un pensamiento rondando la pesadilla de quienes quedan, quedar inscrito en las líneas del tiempo en los labios de desconocidos. El ser mutable y penetrable que habita en la leyenda urbana…“silbón” de medianoche que descansa en su tumba y que evoca el miedo en quien camina a solas por la llanura…la muerte sumisa de cada rincón, un horrocruxes, la luz opaca que se mantiene en la noche…el sueño repetido, el destello del alba entre las pupilas, la incertidumbre, el hambre, el dolor, el sufrimiento…un miembro etéreo de la memoria histórica…el susurro del ayer. (Abril 06)

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La sombra de tu reflejo

Por muchos años aprendí de tí a amar y comprendí tantas cosas de la vida que no puedo ser quién soy sino fuese por tí. 4 años luchando por demoler la muralla que no permitía que fuésemos algo más de lo que fuímos…algo más que un sentir…algo más que un querer…algo más que horas de sueño empeñadas entre las sábanas…algo más.
Hoy un pedazo de mi corazón tiene tu nombre y conserva todo lo que anhelé y soñé junto a tí…me enseñaste de todo excepto a olvidarte y sólo la distancia a apaciguado mi amor por tí. Me duele esta distancia, porque sé que encontré a la maga y aunque pasa el tiempo siempre en las noches pienso en tí y recuerdo en estas palabras fagmentos de lo que impidió algo más…Yolima
 
Un club de mujeres solas: un bar de prostitutas.
 
SOMBRAS
La noche abre un compás en la llanura del día.
Las horas corren más lento entre las figuras que destellan.
Compasión y dolor, se ocultan tras las pupilas dilatadas de sueño perdido, en los corazones apagados por las penumbras del bar.
 
Corazón dibujado entre el ropaje.
Ilusiones encubiertas entre las gotas del rimel.
Sentada en medio del salón,
esperas el remanzo de la noche…
la buena fortuna del viento soñador.
Sentado junto a tí,
te miro a los ojos y me pregunto:
¿Quién dejamos de ser?
 
LA SOMBRA DE TU REFLEJO
 
ADIOS
Atrás quedó la sonrisa inocente.
Atrás quedó la ternura maternal.
Atrás quedó tu inocencia.
Atrás quedaron los sueños,
sueños infantiles de una vida feliz.
Encondida en tu ropaje,
se oculta tu vida.
Escondido en el olvido,
has dejado el corazón.
Bella amiga de la largas noches,
tu mirada de tanto olvidar,
me recuerda las promesas perdidas y los amores sepultados.
 
REALIDAD
Conoces la vida mejor que yo.
Conoces el dolor mejor que todos.
Sabes qué es el amor
y miras a las parejas besarse en la plaza,
entre el recuerdo de caricias empeñadas,
y te preguntas:
¿Dónde quedó la verdadera vida?
Has ganado lo que nunca pensaste.
Has perdido lo que tal vea deseabas.
y hoy escondes tus secretos tras tu sonrisa,
sonrisa perdida en largas noches de dolor:
¿Dónde está la felicidad?
 
AGONÍA
Protegida en débil escudo,
juegas al azar con tu nobleza,
juegas al azar tu vida.
Apuestas al destino un futuro empeñado,
y los recuerdos llenan tu mente de fantasmas atormentados.
Te miras en el espejo y miras tu piel.
Te miras al espejo y te ves de nuevo allí.
¿A dónde te lleva tu reflejo?
¿Dónde podrías estar?
¿Quién te espera al salir?
La ternura te hace reir.
Lo honesto te hace soñar.
Pero las horas pasan y se vuelven días,
quizás son años y tu sigues allí.
Entre el polvo y el olor añejo
algo queda de quién llegó.
Pero la polilla corroe tu alma
y te preguntas: ¿Cuándo se fue mi vida?
 
UNA VEZ MÁS
Gira el bar en la decadencia,
decandencia de nuestra vida.
¿Dónde quedó tu sueño?
¿Qué puerto espera tu llegada?
Sabes que el amor es un sueño
y a veces te preguntas cuándo murió.
Atrás la luna partió y hoy sólo quedas tú.
Se pierden las reglas y ya nada queda.
Se pierden los sueños y todo muere.
Cubierta entre sábanas saludas al alba
y todo comienza de nuevo la noche siguiente,
cuando vuelves a morir…
…ante la sombra de tu reflejo.
 
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El destino no está escrito.

3-11-03

Siempre he querido alcanzar las cosas que deseo y anhelo. Siempre he querido poder sentir cada vez más lo que puedo hacer y hasta donde puedo llegar. Cada vez más, me descubro desnudo ante todo. Recuero un pasaje de un libro de teología que leí hace años el cual decía que cuando Dios buscó a Adán luego de comer la fruta prohibida lo encontró oculto entre los arbustos y le preguntó que hacía allí y Adán le respondió porque estaba desnudo… era la prueba de que había comida del fruto porque había tomada conciencia de sí mismo, se descubrió así mismo y palpó quién era en realidad… ¿nada?…barro…que figura tan particular de la biblia  para hablar de nosotros.

Somos una realidad que ha nacido de la mezcla del agua y la tierra, tan fuerte como lo permite la dureza que le da el sol a la tierra y tan blando como lo es la fragilidad del agua. Cada vez más me descubro líquido, cada vez más me miro a mi mismo como alguien que sólo ha buscado ser. He buscado tanto que al final siempre me encuentro en la misma calle oscura caminando hacia la nada, hacia algún callejón, hacia algún “destino” futuro consecuencia de mí mismo.

Qué puedo hacer… vieja pregunta que renace ahora que me siento incompleto, vacío en algunas cosas, lleno en otras, pero sigo siendo el mismo cántaro de agua y la misma tierra mezclada que se cuartea cuando llora y sigo pidiendo amor.  Porque será que el querer, amar, el cariño, el aprecio, la palabra solidaria, la maldita necesidad de sentir que no soy prescindible gira en pro de mí mismo. Siento que las cosas que llenan en la vida son tan simples y descubro que soy yo mismo que les doy ese sabor.

Que hermoso oír de los labios de un niño que te diga papá. Escuchar de alguien por el cuál tu corazón late fuerte que te quiere. Escuchar una palabra de aliento de alguien importante que llamamos amigo o hermano, saber que dentro de un grupo tienes un espacio para tus opiniones, tus vivencia… pero esos sentimientos vuelven y al ver la cara de Nerio el otro día cuando le dijeron por el teléfono que alguien que él conocía de había suicidado y ver la reacción de las demás personas que sin saber quién era mostraron su palabra ante Nerio. Fue una luz de lo que sería mi propia muerte si escogiese esa forma de partir… que desolador y vacío, que triste y que corto el instante. Tantas cosas que no serían siendo lo mismo y que a la vez son algo y terminan siendo las más relevantes.

Lo que para uno no es importante es lo que revela lo más importante de la vida de alguien. La casa pierde. Como dice Unamuno: lo que hace que se de un tiro, hace que otro se mantenga vivo. La presión. No estoy diciendo nada nuevo y lo sé y ahora siento que esa es la palabra que me tiene mal…saber o sentir que lo sé. ¿Qué sé? Me siento como John Doe, para los demás sé las respuestas, pero para mí mismo no las tengo y son sólo esbozos de sueño…Garik una vez más. Una vez más Luis me pregunta unido a mi comentario si Zenahir ha vuelto… ¿será que acaso terminaré con ella, qué coño será?….época retro como dice Nerio, últimamente me he dado cuenta que puedo andar con gente mayor que yo en unos años compartir con de 30 o más me ha puesto delante de un espejo tan interesante, y ver a Luis en España me puso frente al mismo cuando se vive con antelación.

Al final todos terminamos buscando ir a Londres. Suena como bueno para un título de libro. Porque qué demonios siempre conozco gente que está en procesos de destructivos. Porque será que siempre llego a la vida de alguien pasos antes de proceso y momentos antes de que arranque otro nuevo…acaso mi razón de ser en la vida es ser un cruz roja que va por la guerra ayudando a los heridos de las balas y las salvas que nosotros mismos disparamos y nos disparan…. Qué irónico… pero siento cada vez más asco por las cosas de este mundo y a la vez este mundo me reclama cada vez más. Como agente de este sistema llamado vida, como Neo que solo quiere ser él mismo, pero hace lo que se le exige, conciente o no, al final llega al arquitecto y descubre que llegó a donde lo esperaban. Acaso todo es igual… acaso diré como Oliveros en Rayuela que la maga se suicidó frente al puente…acaso estoy “destinado” a estar cerca la gente cuando se cuelga del puente y confronta su destino y está en los pasos finales y nuevo, como le dice el arquitecto a neo, la función del elegido es ser final y comienzo… porque me demonios me siento como si el año que viene fue el último de esta vida, porque siento que el año que viene iré a Buenos Aires, no volveré a ver a Yolima… siento a Luis cerca, pero a la vez distante…me siento extranjero nuevamente y me siento nuevo y viejo, me siento distinto y extinto, me siento ambiguo e igual, me siento que la hora llega y estoy buscando el tiempo para ello, me siento cerca y lo bastante lejos de mí mismo y creo que viene el tiempo en que todo será desvelado.

“El tiempo lo destruye todo”, como dicen en Irreversible. Y el único culpable soy yo mismo. Es mí locura como la del sombrerero, es mí codicia de decisión. “El problema es la elección”, como dice Neo…el problema…hace año escuchaba la canción de Arjona y me decía es verdad, hoy veo los diálogos de Matriz y me digo es verdad, tan sólo un tiempo que llamo año. Y es el mismo punto: el problema. Buscar aquello que pueda decir es esto y no lo demás. La raíz del árbol y vuelvo aquí al fruto prohibido.

Al final todo es igual porque es diferente. Sigo siendo el mismo y otro que ve las cosas. Maldita forma de darle sentido a todo. Recuerdo cuando le decía a Luis cuando hablaba con él por internet antes de ir a España que en que momento tomé la decisión que ahora no puedo entender. El sitio no elegido de Antonia Palacios. La hora del té en donde quedó estable y definido, el momento en que las puertas del universo de abrieron y dejaron caer sobre nosotros el polvo mágico que nos hace decir que somos hechos de polvo de estrellas. En cuál pesadilla soñé con esto porque llevo hora en la computadora escribiéndolo.

 

Ha pasado un día desde que escribía estas líneas. Y todo vuelve a lo mismo. La rutina es necesaria, pero mala consejera. A veces me pregunto porque llegue al trabajo que tengo. Pero cuánto he aprendido. Siempre he dicho que este trabajo me ha envejecido y al final he sido que ha visto en el trabajo la expresión de la misma en versión pequeña. Como dicen, si conoces un infierno, los conoces todos. Al final quedo solo ante la nada y nada soy. A veces quisiera saber cuándo moriré para saber si vale la pena o no tanta estupidez. Pero como siempre he dicho, yo no sé quien inventó esta vaina, pero lo hizo tan bueno que nos jodió a todos. De que me serviría saber más allá de lo que siento…no lo sé.

El último aliento. Cuando hablé con Luis para mí fue tan sencillo decirle que el suicidio una vez más rondaba mi mente y tenía tiempo que no lo sentía tan cercano que ese fin de semana me arrullo el poco sueño que tuve…maldita sea, hasta eso puedo decir que lo sé…siempre que abro las puertas de mi muerte interior, me quiero matar…tantos años sintiendo lo mismo y aún parezco el mismo tonto ante una mujer desnuda, como si fuese la primera que viese, y cuando se vuelve a vestir me digo…ya me la sé. Que asco no sentir novedad, que asco no sentir, que asco verme a los ojos y no ver nuevos sentimientos. Que asco saberme con el mismo sabor…y al final siempre todo es igual.

Uno recorre, busca, sueña, inventa, persigue, ama, llora, ríe, sufre, vive, conoce, viaja y tantas cosas que se pueden hacer y deshacer y al final una sigue siendo el mismo viendo las cosas de forma diferente. Qué básico. Todo esta idiotez es solo cuestión es resistencia. Sólo eso…ser el porfiado de un niño juguetón e inocente lleno de risas que se divierte y que no es más que yo mismo que me golpeo una y otra vez ante los que venga queriendo hacer lo que quiere. Y sigo allí, puesto en un centro ante mis propios golpes, justificando mi razón de ser sostenido de un hilo mágico a ese centro que me hace girar y girar…resistiendo, aguantando. Cual pera de boxeo, cual boxeador en un asalto contra las cuerdas…que asco…pero eso es todo.

Ahora entiendo porque no quiero tomar decisiones que implique renuncias, para poder irme a la mierda cuando me harte del juego. Pero al final, recuerdo las palabras de Terminador 3…al final tenía que suceder, lo único que hiciste fue prolongarlo…el destino baraja las cartas pero somos los que jugamos, como diría Shakespeare.  Que idiota es la vida…que burda y simple es y que débil soy. Menos mal que nunca me metí con las drogas…qué fácil es decir que uno debe mantenerse a la espera de lo que pueda suceder. Con el tiempo he descubierto que las cosas que uno realmente quiere y son las cosas que nos llevan a ese final se logran si no buscan.

Cuantas veces he querido algo que nace de los más profundo de mí y al final llega en la hora que nunca lo quise, que nunca lo busqué, en el momento que más lo consideraba perdido…si es que llega. Con un demonio….pero nadie nos prometió un jardín de rosas…lo que me mantiene vivo es el beneficio de la duda: que mañana pueda ser diferente al hoy. Siempre que busco una razón para seguir vuelvo al mismo punto…apostar al tal vez, al quizás, al probablemente, de repente y cualquier otro parecido…y la casa siempre pierde…que asco me da. Qué será lo que me llena

 

24-09-05

 

No recordaba este escrito pero dos días después vi Matrix Revolutions y vi a Sabrina por última vez. No fui a Buenos Aires, pero si dejé de ver a Yolima. El 2004 fue el año que sabía que pasaría lo inevitable. El año en que acepté mi muerte y decidí avanzar. Espero poder llegar a la estabilidad que deseo…el problema es el camino, el cómo, el qué siento que los fines están claros, sólo a veces dudo si este sea el camino pero hasta que no escuche la contestadota no sabré…la promotora con la palm.

 

Noviembre-Diciembre 2005

 

He regresado de España y me alegró mucho ver a Luis nuevamente. Va en su rumba y siento que llegará. Una vez más hemos sentido que nos veríamos de nuevo…ya se verá cuántos años habrá que esperar. Fue grato conocer a Fito Paez, sólo tuve palabras para decirle “gracias” y su gesto me hizo sentir que comprendió mi sentir.

 

Este viaje me hizo comprender que me falta desarrollar lo que en verdad requiero. Lo que he logrado son gacetas para llegar hasta aquí y que debo cambiar para alcanzar las cosas futuras. La grabadora del contestador sigue su marcha y es hora de actuar.

 

2 de septiembre día repetido. Serie Hades

 

En el 2003 estando en España estrenaron Terminador III. Regresé a Venezuela y al ver la película resumió mi sentir. Ahora en el 2005 antes de viajar he visto de nuevo la película y me he sentido igual. He regresado a Venezuela y al volver a verla me he sentido más a fin con John Connor: haciendo lo imposible para frenar el Día del Juicio pero sin aceptar su destino. Sabiendo que el futuro depende de lo que haga, pero con la impresión de que el mismo ya está escrito y sólo seguimos los bocetos trazados sin conocer la historia completa.

 

(12 monos, esto es sólo un mensaje en el contestador)

El 2006 es sólo pasar la página y continuar en la marcha. Comienza un año nuevo y prosigue la caminata. Espero hacer las cosas que me permitan llegar y lograr una vida independiente. Este fin de año no es ni una culminación, ni un principio…sólo un continuará.

 

“La vida es la farsa que todos debemos representar”

Rimbaud.

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